Los caballitos de totora

En la actualidad, los Caballitos de Totora son considerados como Patrimonio Cultural de la Nación. Son embarcaciones típicas fabricadas hace más de tres mil años con tallos y hojas de totora. Estas se encuentran en el hermoso balneario histórico de Huanchaco en la ciudad de Trujillo.
Estas pequeñas y livianas embarcaciones cumplían múltiples funciones que fueron evolucionando con el paso del tiempo. Eran principalmente utilizadas como herramienta para la pesca artesanal, así como como instrumento de sobrevivencia.
Los Caballitos de totora están formados en 4 partes. Dos de ellos, los más largos, se les llama «madres» mientras que los dos restantes, de menor tamaño pero más gruesos, se les denomina «hijos». De tal forma que el pescador y su ayudante los van juntando y amarrando uno sobre el otro hasta culminar la fabricación de la embarcación y echarse a la mar de forma casi inmediata. El uso de estas embarcaciones se suele complementar con un remo, generalmente de “caña de guayaquil” partida a lo largo.
De acuerdo a la tradición, el pescador que no pueda cargar su balsa no debería adentrarse al mar, ya que no sería capaz de controlarlo. De hecho, dominar estas embarcaciones no es tarea fácil, se necesita mucha pericia, equilibrio y al mismo tiempo fuerza en los brazos para dirigir el remo.
Cabe resaltar que desde hace tres mil años su diseño no ha variado. Además, se sabe que desde la época de los Mochicas se utilizaban (200 d.c). Hoy en día, tanto bolivianos como peruanos aún los utilizan.